Pautas para fomentar una autoestima saludable en tus hijos

Pautas para fomentar una autoestima saludable en tus hijos

Enseñar a los niños a respetarse, valorarse, confiar en sí mismos y tratarse con cariño es una de las tareas más importantes de los padres. Los niños que adquieren la habilidad de llevar estos tres puntos a cabo gozan de un mejor desarrollo y bienestar. 

Este aspecto debe cuidarse desde los primeros años de vida, y es un trabajo a realizar desde el hogar, ya que, la escuela está avanzando mucho en este sentido y debemos apoyarnos mutuamente en esta tarea que resulta clave, tanto para el desarrollo individual de tu hijo como para el desarrollo en conjunto de la sociedad. 

La definición breve de lo que significa autoestima sería: el aprecio o consideración que uno tiene sobre sí mismo. 

¿Cómo puedes actuar para que tu hijo vaya construyendo una autoestima cuidada y saludable? 

En primer lugar, es importante tener en cuenta que los niños tienen en casa a sus figuras más importantes. Eres un modelo para él o ella y este extremo es importante tenerlo en consideración porque tu hijo modela tu forma de comportarte y, al mismo tiempo, el diálogo que mantengas con él irá dando forma a la consideración que tenga sobre sí mismo. 

Por ello, es crucial que vayas cultivando su autoaceptación. Para lo cual, deberás reforzar aquellos esfuerzos que veas que realiza para llevar a cabo las distintas tareas a las que se enfrenta día a día. Felicítale no sólo por los logros que vaya consiguiendo, sino también por el esfuerzo que demuestra, aunque no logre lo que se propone. 

Un aspecto importante a señalar es que la autoaceptación no implica la resignación. Es decir, el conocer cuáles son sus fortalezas y sus debilidades no significa que sus debilidades no se puedan trabajar para que dejen de serlo si ese es su deseo. Esto lo descubrirás hablando con tu hijo y, en caso necesario, poniendo los recursos que estén a tu alcance para que logre superar aquellas cuestiones que limitan el desarrollo que desea tener. 

Tu hijo busca en ti la seguridad que necesita en sus primeros años de vida, por ello, necesita tu aprobación para sentirse querido y aceptado. Lo importante en este sentido es acompañarle para que vaya regulando esa necesidad de aprobación externa y pase a aprobarse internamente. Ya que si, con el paso de los años esta regulación no ha logrado hacerla correctamente, quizá busque la aprobación en su grupo de iguales, para lo cual podría llevar a cabo acciones que no concuerdan con sus valores y creencias. Para trabajar este importante aspecto, comunícate con tu hijo, dale espacio de escucha y atención para que te pueda compartir como se siente, no juzgues sus emociones y muéstrate accesible para que tenga un lugar seguro en el que exponer sus sentimientos, procurando que vaya siendo él quien forme su opinión sobre sí mismo. 

Unas pautas importantes que puedes aplicar son: 

Reconoce su potencial. No te centres en señalarle constantemente sus errores, esto no significa que no debas hacerlo, pero cuando lo hagas que sea como una crítica constructiva, haciéndole ver la oportunidad que tiene de crecer. 

Reconocer y validar sus emociones. Es necesario evitar evaluar sus emociones como negativas o positivas. Todas las emociones tienen su función y aprender a reconocerlas y gestionarlas correctamente es fundamental para un correcto desarrollo personal, cognitivo, emocional y social. 

Evita crear expectativas sobre su futuro. A veces sin quererlo sentenciamos el porvenir de nuestros hijos por su forma de ser o comportarse, sin tener en cuenta que se están desarrollando y que, entre otras cuestiones, su cerebro no está maduro (por ejemplo, un dato importante es que el córtex prefrontal, encargado del control de impulsos, de la planificación y la toma de decisiones, entre otros, no termina de madurar hasta los 25-30 años). 

Hazle partícipe. Al igual que deseas que comparta contigo como se siente, que ha hecho en la escuela, con quien ha estado en el recreo, etc., has de hacer lo mismo con él o ella, siempre adaptando esta comunicación a su edad o nivel evolutivo. Con esta actitud consigues hacerle partícipe de tu vida, que se sienta importante para ti y que la comunicación fluya de manera bidireccional, ya que posibilitas un espacio en el que compartir y crecer juntos. 

Tener una autoestima cuidada y atendida resulta fundamental para el desarrollo de cualquier persona, ya que influye en todos los aspectos de nuestra vida: en el desarrollo social, académico y laboral. Cierto es que la autoestima no es estática, sino que sufre fluctuaciones a lo largo del desarrollo vital, pero debemos procurar que estas fluctuaciones no sean muy acusadas o que no nos mantengan con una visión negativa sobre nosotros mismos durante mucho tiempo.

Estas pautas que te comparto para que lleves a cabo con tus hijos es un buen comienzo para acompañarlos a que generen una visión positiva sobre sí mismos. 

(Artículo recuperado de la publicación realizada por Laura Moratalla en la Revista “La Cigüeña”.)

Spread the love
No Comments

Post A Comment