¿Cómo Saber Si Estás Saboteando Tu Relación?

¿Cómo Saber Si Estás Saboteando Tu Relación?

 

A veces sucede que sin quererlo y de manera inconsciente saboteamos nosotros mismos nuestra relación. Esto se puede dar tanto al comienzo de una historia amorosa como con el paso de los años.

Son muchas las parejas que acuden a consulta con la intención de quemar el último cartucho que les queda para salvar su relación. Cada pareja es un mundo, y, por ello, los psicólogos nos encontramos con muy diferentes tipos de relación, y, de igual manera, con diversas formas de deterioro.

Bien es cierto, que se suele esperar demasiado para solicitar terapia de pareja, puesto que las parejas suelen entrar en una dinámica en la que va empeorando poco a poco la gestión de la relación y son conscientes de ese empeoramiento cuando ya es muy evidente.

Por todo esto, hoy te acerco este artículo en el que te comparto Siete Señales que pueden indicar que estás saboteando tu relación. 

De esta manera las podrás identificar y comenzar a ponerle solución, siempre y cuando lo que desees es que tu relación mejore y ambas partes disfrutéis de ella.

  1. Haces Todo lo Que Tu Pareja Quiere.

En un principio te puede parecer que esto es bueno, ya que quieres que tu pareja esté content@ contigo. Pero actuar de esta manera es perjudicial, tanto para ti, como para la relación, como para la pareja en sí.

En una relación ambas partes han de tomar decisiones, tales como la manera de utilizar el tiempo, la forma de divertirse dentro de la pareja y fuera de ella, cómo gestionar los conflictos que se puedan dar, etc.

Dejar que todo el peso de las decisiones recaiga en una de las partes y limitarte a asentir y hacer sin más es uno de los motivos que hacen que una relación se vaya desgastando.

 

2. Desconfiar de Tu Pareja.

No te digo nada nuevo si te comento que la confianza es crucial para que una relación de cualquier tipo funcione, más aún si se trata de una relación de pareja.

Es muy, pero que muy perjudicial arrastrar traumas o miedos de relaciones pasadas a tu relación presente.

 

Bien es cierto, que en ocasiones esto resulta difícil de gestionar. Pero, has de ser consciente de si estás o no preparad@ para iniciar una relación teniendo en cuenta esa mochila que puedes arrastrar por algún daño que te hayan hecho.

 

Si decides comenzar algo nuevo con otra persona, has de ser consciente de eso precisamente, de que es una historia nueva, con una persona diferente y en un momento diferente.

No es justo que nadie cargue con un daño que sufriste en una relación anterior, así que procura ser honest@ y compartir tus miedos con esa persona para que juntos los podáis ir gestionando de la manera más sana para ambas partes.

 

3. Comparar Tu Relación.

Si te descubres comparando tu relación con una relación anterior o con la de otra pareja cercana, y en esa comparación tu relación actual sale peor parada, procura dejar de hacerlo.

No se trata de que seáis la mejor pareja del mundo, de hecho es importante ser consciente de que las parejas perfectas no existen.

Se trata de que construyas la relación que encaja en tu forma de vida, que hace que te sientas bien tanto contigo mism@ como con tu pareja. 

Pocas son las veces que nos detenemos a pensar en si los pasos que vamos dando nos conducen hacia donde queremos estar.

Si comparas tu relación no estás enfocándote en lo que puedes hacer a favor de la historia que estás viviendo, sino más bien en aquello que no tienes, esto podría ser beneficioso siempre y cuando podáis trabajar para adquirirlo, pero has de tener en cuenta que, al igual que cada persona es un mundo, cada pareja también lo es. 

Así que no encasilles cómo ha de ser una relación perfecta, puesto que hay miles de modelos y quizá te encaje uno diferente al que habías pensado hasta hoy.

No te pierdas en comparaciones que no te benefician y déjate sorprender.

4. Dejar de Esforzarte.

Esto es algo que se da mucho, y es que cuando una de las partes o ambas consideran que la relación es estable, se dejan caer en la rutina y no buscan ni favorecen el dotar de experiencias nuevas a la relación.

Con esto no quiero decir que haya que estar continuamente viajando o realizando actividades arriesgadas, sino que es importante mantener la relación activa, para lo cual la comunicación es crucial y buscar un hobbie o afición común también puede resultar muy positivo cuando se ha caído en la rutina.

Llega un momento en que la pareja se conoce tan bien que resulta difícil sorprenderse, pero es justo ahí cuando hay que dar un paso adelante para buscar la forma, esto resulta positivo por varios motivos, ya que actuando de esta manera estás mostrando interés por tu pareja, te estás atreviendo a dar un paso más allá y hacer cosas diferentes, lo cual resulta beneficioso también para ti al enfrentarte a nuevas situaciones y permitirte salir de tu zona de confort, y, por último, te permite hacerte consciente de lo que valoras tu relación.

5. Dedicarte únicamente a tu Relación.

El centrar y cerrar tu vida únicamente al ámbito de tu relación resulta también muy nocivo. Además es una de las acciones que más rápidamente desgasta a una pareja.

Es importante que repartas tu tiempo de manera que en tu día a día puedas relacionarte con más personas o realizar actividades que te resulten agradables y que no tengas que compartir con tu pareja necesariamente.

Me he encontrado con parejas que de hacer todo juntos no tienen nada que contarse ni nada nuevo que aportar a relación. Es importante el desarrollo personal de cada una de las partes de la relación, tal y como elija cada una de ellas.

6. Juzgar y Criticar a tu pareja.

A veces cuando una relación comienza a tomar un cariz de estabilidad, una de las partes o incluso las dos, comienzan a reprochar a su pareja cuestiones sobre las que antes no opinaban o que incluso les gustaban.

De esta manera se comienza a establecer una relación paternalista o maternalista en vez de ir consolidando una relación de pareja.

Por ello, si te sientes identificad@ con este punto es importante que tomes conciencia de que tu pareja es igual que tú para no construir una relación asimétrica, y que al igual que tú tiene sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Con respecto a los débiles le podrás aconsejar si así lo desea, pero si no quiere cambiarlo, deberás asumirlos o dejar la relación. Estas son las dos opciones, porque nadie ha de cambiar a nadie para tener una relación con él o ella. Resulta crucial que te fijes en los atributos de tu pareja y que no te focalices en lo que tú consideras defectos.

En este punto ten en cuenta que no es lo mismo dar tu opinión que imponer tus deseos.

Para construir una relación hay que hacer puentes, no destruirlos. –
Danielle Adinolfi –

7. No hablar de los impulsos sexuales desiguales.

Cuando una pareja tiene discrepancias en este sentido es necesario sentarse a hablarlo con honestidad, ya que resulta importante que las dos partes de la pareja tengan conocimiento sobre como se siente la otra persona en este ámbito que resulta tan importante de la relación.

No se trata de discriminar nada, ni de forzar que las cosas sean como quiera cada uno, sino de llegar a acuerdos en este aspecto como se llegan en otros aspectos de la relación.

Si has identificado alguna actitud que mantienes en tu relación que puede estar haciendo que la sabotees de maneras inconsciente toma acción para comenzar a modificar esta actitud.

Si no sabes cómo llevar a cabo los pasos necesarios porque esa forma de actuar está demasiado establecida en ti, puedes contactar conmigo para que te acompañe, asesore y te de herramientas eficaces basadas en la ciencia y así logres gestionar correctamente tu relación para recuperar o trabajar por la relación que deseas.





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